De la insuficiencia venosa a la ulceración
Las Úlceras venosas suelen ser la consecuencia de años de Insuficiencia venosa crónica no tratada. Cuando las Varices se agravan y las válvulas fallan, la presión sanguínea daña la piel. Esta hipertensión venosa puede derivar de una Trombosis venosa profunda previa o episodios de Tromboflebitis, dejando como secuela un Síndrome postrombótico que favorece la aparición de llagas persistentes. El Edema en piernas y el Linfedema agravan el cuadro, dificultando que el tejido cierre por sí solo.
